Las siglas de Método SHEC significan SINCRONIZACIÓN DE HEMISFERIOS CEREBRALES y es el método psicoterapéutico, basado en la neurociencia y en como funciona nuestro cerebro. Cómo nuestro sistema elaborara situaciones complicadas de la vida.

   

¿QUÉ PODEMOS TRABAJAR CON MÉTODO SHEC?

  • Solucionar y liberar con rapidez diferentes tipos de situaciones dolorosas, situaciones traumáticas, situaciones sin resolver, malestar emocional, ansiedad, fobias etc  de una manera rápida y eficaz. Permitiendo abreviar de modo muy considerable la terapia.
  • Nos ayuda en todos los procesos de aprendizaje, toma de decisiones, autoestima, cambio de creencias, confianza en uno mismo, autoestima, manejo de emociones, etc
  • El método SHEC está basado en la NEUROFISIOLOGÍA y en como procesa la información nuestro cerebro.

Ante una situación traumática o impactante (muertes, abandono, abusos psicológicos,  emocionales, físicos, u otras situaciones dolorosas o dificultosas) que acontecen en la vida del paciente hace que el sistema de solución se bloquee , la amígdala queda altamente activada lo que genera emociones de dolor emocional. producen síntomas tales como (miedo, angustia, tristeza, dolor, baja autoestima, creencias negativas como: no puedo, no lo conseguiré, soy tonto, estoy dañado para siempre, no puedo expresar mis emociones con seguridad, etc. ) Si estas situaciones no se elaboran generarán sintomatología y mal manejo de las emociones. Así mismo son el origen de depresión , trastorno obsesivo compulsivo, trastorno límite de personalidad, trastorno bipolar, adicciones, fobias, ataques de pánico.

  • También trabajamos situaciones vividas como duelos, todo tipo de pérdidas, separaciones.
  • Libera la angustia.
  • Ayuda en la toma de decisiones.

Cuando ocurren situaciones extremas como una pérdida, una enfermedad, un abuso físico o psicológico, una fobia, una separación o un accidente, todos experimentamos en menos o mayor medida un colapso emocional y entramos en un estado de shock que nos bloquea física y mentalmente.

Hemos mencionado algunas de las situaciones traumáticas más habituales, sin embargo, el abanico de situaciones es enorme, pues alguien pudo haber experimentado como traumática una situación que podría resultar inocua para otros, e incluso pudo haberse gestado en su imaginación o ni siquiera recordarla. Lo cierto es que todos ellos dejan huellas tan profundas que, afectan a la personalidad y a la vida diaria.

Ahora bien, ¿por qué ocurre esto? ¿Por qué perdemos el control? ¿Por qué cuánto más necesitamos del equilibrio, éste desaparece como por arte de magia?

Veamos, nuestro cerebro, tiene dos hemisferios, unidos y conectados por el cuerpo calloso (fibras nerviosas). Aunque ambos procesan la información de manera muy diferente, funcionan de forma complementaria y cruzada. El cerebro siempre busca el equilibrio y aunque en la mayoría de los casos prevalece en cada persona un hemisferio más que otro, siempre se utilizan ambos.

El hemisferio izquierdo nos permite: usar el lenguaje para nombrar las cosas, el pensamiento lógico y analítico. Es objetivo, numérico, mide el tiempo, es secuencial, planea procedimientos, es simbólico, lineal, verbaliza. Este hemisferio evalúa los estímulos del exterior en forma de placer (recompensa, emociones positivas, recursos, etc.).

El hemisferio derecho, en cambio, sintetiza la información que le llega. Gracias al él, entendemos las metáforas, soñamos, creamos nuevas combinaciones de ideas. Es intuitivo en vez de lógico; tiene capacidad imaginativa y fantástica, espacial y perceptiva. Este hemisferio evalúa los estímulos del exterior en forma de dolor (amenaza-emociones negativas, etc.).

Estas dos fuerzas placer y dolor, despiertan un circuito neuronal para acercarnos o protegernos de los placeres o de las amenazas respectivamente.

¿Qué ocurre en nuestro cerebro cuando sucede una situación extrema?

La conducta de alerta, de dolor, de pérdida y posible peligro, activa la amígdala cerebral y sus posibles respuestas de huida o ataque y, en su forma extrema (trauma), despierta una respuesta emocional arrolladora, que todos hemos vivido en uno o en varios momentos de nuestras vidas.

Frente a estos eventos, nuestro cerebro se desincroniza y entra en lo que llamamos estado de shock; estado en el que esas sensaciones experimentadas se quedan guardadas y aisladas en una parte del cerebro produciendo dolor, bloqueos psicológicos y malestares físicos. Ocurre que, la manera más efectiva de solucionar un trauma es volver a sincronizar ambos hemisferios, pues  mientras un problema se mantiene en uno de ellos, la solución está en el otro.

¿Es la terapia de hablar, el proceso más adecuado para intentar superar esta situación?

Independientemente del tiempo que haya pasado de una experiencia traumática, la mayoría de terapias que utilizan únicamente el habla, suelen resultar procesos muy extensos y devastadores, pues a lo largo del relato suelen manifestarse con la misma intensidad las emociones de angustia, tristeza o dolor experimentadas en el evento sufrido, pudiendo incluso retraumatizar a la persona.

¿Cómo podrían los terapeutas mantener la efectividad, acotando el tiempo significativamente  y eliminando el sufrimiento?

EL MÉTODO SHEC ES EL SISTEMA DE CURACIÓN NATURAL DE NUESTRO CEREBRO. 

Este Método cuyas siglas significan Sincronización de Hemisferios Cerebrales es por excelencia la técnica psicoterapéutica para liberar a la persona de todo tipo de traumas, para que puedan volver a encontrar el equilibrio y la salud emocional.
 

Maruxa Hernando Martinez, psicóloga y coach.

Es la creadora y formadora de método SHEC.

Realiza terapia, talleres y cursos de formación en método SHEC